Tu piso.
Este número no es tu precio. Es el punto de partida. La matemática te da el piso. Tu trabajo le pone el techo.
Tres preguntas antes de tocar un solo número de gastos. Contesta con el corazón; la calculadora se encarga de la realidad después.
Tu negocio existe para pagar tu vida. Empieza por saber cuánto cuesta.
Lo que no puedes dejar de pagar. Los primeros 4 son tus pilares: los vas a proteger en el Paso 6.
Lo que hace que la vida valga la pena. Sin culpa: también se presupuesta.
Dinero que te pagas a ti primero. Alimenta tu fondo de emergencia y tu retiro (Paso 6).
La guía 50/30/20 es una brújula, no una regla. Con ingreso variable, apunta hacia allá con el tiempo.
Dos tipos de gastos, nada más. Fijos: los pagas aunque no vendas. Variables: solo cuando hay proyecto. Y el fijo más grande de todos eres tú.
Llegan puntuales, haya trabajo o no.
Cada proyecto trae los suyos. Piensa en un proyecto típico.
No cuántos proyectos puedes conseguir. Cuántos quieres hacer. Esa decisión define tu precio mínimo.
Un plan sin fecha es un deseo. ¿Dónde estás parado hoy?
Primero un colchón para dormir tranquilo. Después, el retiro que pediste en el Paso 01. En ese orden.
Tus 4 pilares × 6 meses. Lo que te compra calma cuando el teléfono no suena.
Pediste $0 en 0 años. Mueve las palancas y mira qué alcanza.
Cálculo ilustrativo, con tu fondo actual como punto de partida. No es asesoría financiera ni una promesa de rendimiento.
En el Paso 01 hiciste dos preguntas. Aquí están tus respuestas, con tus números.
